SOBRE CAPELLO, LOS ULTRAS Y OLEGUER
Curiosa cuanto menos me ha resultado la polémica surgida en relación a ultras, Capello, De Juana, Oleguer... “Doy las gracias a los ultras, por animarnos”, señaló Capello en reuda de prensa. Cierto es que si no fuera por ellos el Bernabeu sería un teatro. No se equivocaba Calderón en su “charla privada” en una universidad. Lo cierto es que dentro del estadio, ellos son los únicos que animan durante el partido, los únicos que acallan los pitos con canciones y gritos de animo, e intentan cambiar los pañuelos de protesta por banderones. Quizá fueron manifestaciones políticamente incorrectas, pero ciertas. Y encima, recadito del Comité antiviolencia, añadido a los latigazos que la prensa le afligió (o afligimos). La actititud de los ultras fuera del estadio es tremendamente reprobable, pero dentro, por lo menos, no es criticable.
El mismo fin de semana, el Frente Atlético exhibió una pancarta gigante en apoyo a las víctimas del terrorismo. No es el fútbol el lugar para hablar de política y no hubo rastro del comité antiviolencia, de la prensa tampoco por cierto. Pero lo que es más grave es que Oleger, un jugador de alto nivel, apoya en un artículo a De Juana Chaos, y no sólo no recibe la reprimenda de antiviolencia o similar, sino que el presidente de su club sale al mencionarle el tema sale por la tangente, y el Camp Nou se llena de pancartas de apoyo al jugador.
Lo olvidaba, de fútbol nada que decir. Es lo triste.

