Tribuna preferente: apuntes desde la grada

Cada deporte, cada escenario o cada asiento en un estadio, pabellón o polideportivo deja sensaciones, ideas y garabatos en una servilleta. Aquí tienes esos apuntes de manera más ordenada, y con los que puedes estar de acuerdo o no, pero por lo menos espero que los disfrutes. Es lo bueno del deporte, hay sitio para todos...

lunes, febrero 26, 2007

SOBRE CAPELLO, LOS ULTRAS Y OLEGUER


Curiosa cuanto menos me ha resultado la polémica surgida en relación a ultras, Capello, De Juana, Oleguer... “Doy las gracias a los ultras, por animarnos”, señaló Capello en reuda de prensa. Cierto es que si no fuera por ellos el Bernabeu sería un teatro. No se equivocaba Calderón en su “charla privada” en una universidad. Lo cierto es que dentro del estadio, ellos son los únicos que animan durante el partido, los únicos que acallan los pitos con canciones y gritos de animo, e intentan cambiar los pañuelos de protesta por banderones. Quizá fueron manifestaciones políticamente incorrectas, pero ciertas. Y encima, recadito del Comité antiviolencia, añadido a los latigazos que la prensa le afligió (o afligimos). La actititud de los ultras fuera del estadio es tremendamente reprobable, pero dentro, por lo menos, no es criticable.

El mismo fin de semana, el Frente Atlético exhibió una pancarta gigante en apoyo a las víctimas del terrorismo. No es el fútbol el lugar para hablar de política y no hubo rastro del comité antiviolencia, de la prensa tampoco por cierto. Pero lo que es más grave es que Oleger, un jugador de alto nivel, apoya en un artículo a De Juana Chaos, y no sólo no recibe la reprimenda de antiviolencia o similar, sino que el presidente de su club sale al mencionarle el tema sale por la tangente, y el Camp Nou se llena de pancartas de apoyo al jugador.

Lo olvidaba, de fútbol nada que decir. Es lo triste.

jueves, febrero 08, 2007

EL BUENO DE LA CLASE


Posiblemente, Andrés Iniesta soñara con participar en una obra magna en el Teatro de los Sueños. Old Trafford.Entrar como los grandes protagonistas, a mitad de actuación, cuando el final aun es imprevisible. Cuando el bueno o el malo puede ser cualquiera, cuando se determina si la obra tiene valor, o la entrada es una más en el bolsillo del espectador. Y no fue una más.
Para actuar en este teatro, este chico de Albacete, tímido, introvertido, y que parece recién salido de la escuela, ha ido superando exitosamente cada curso, con notas, siendo el mejor de la clase, y además el preferido de los profesores. Su último profesor, Rijkaard, quizá le tiene más tiempo castigado de la cuenta, pero él, consciente de su sabiduría, no protesta y espera que le manden salir al encerado para demostrar su sabiduría.

Y la demuestra, cada vez que sale al campo. Con su serenidad, con su cabeza en alto mientras el balón se mantiene pegado a su pie, sabe donde tiene que estar, a quien pasar, cuando ofrecerse y dar el pase definitivo, ese que sólo los alumnos aventajados saben dar, el que propicia una oportunidad de gol y no se convierte en un pase más.

Y ayer en Old Trafford, demostró que si se atreve como le pedía Luis Aragonés también sabe disparar de lejos y meter gol. “El Sabio” le levantó el castigo del banquillo, ese que enfada a los grandes jugadores, conscientes de que su papel no está entre bambalinas sino en el escenario, y le ofreció salir a la pizarra. Salió, manejó el juego y limpió la escuadra de la portería inglesa cuando fue necesario, cuando tenía que saltar la chispa. Cuando el guión lo requería, y sólo después de que el profesor le levantara el castigo.