Tribuna preferente: apuntes desde la grada

Cada deporte, cada escenario o cada asiento en un estadio, pabellón o polideportivo deja sensaciones, ideas y garabatos en una servilleta. Aquí tienes esos apuntes de manera más ordenada, y con los que puedes estar de acuerdo o no, pero por lo menos espero que los disfrutes. Es lo bueno del deporte, hay sitio para todos...

miércoles, marzo 14, 2007

ME GUSTA EL FUTBOL


Fue una oda al fútbol, una bella sinfonía en un mundo musical dominado por la radio fórmula, una espectacular comida casera frente a una hamburguesa rápida de “fast food”. Se me ocurren infinitas comparaciones pero terminaré antes si aseguró que fue un partidazo. Me refiero al Barça-Madrid.

Un partido que captó nuevos adeptos a este maravilloso deporte, reenganchó a los más escépticos, y confirmó el sentimiento de otros muchos que piensan que el fútbol es grande, muy grande. Fue apasionante, vibrante, sin un respiro. Durante noventa minutos los sentimientos fueron rotando por nuestro cuerpo, de la alegría a la tristeza pasando por el enfado, la esperanza o los nervios.

Comparable a un amor imposible. Siempre entregados a la espera de una respuesta que nunca llega. Pero en este caso llegó, y de qué manera. Fue una pedida de mano, el primer beso, o la noche de bodas. No fue técnicamente perfecto, pero sí sentimentalmente. Podríamos haber cambiado el abrazo, acariciar la otra mejilla o decir un te quiero de más, pero difícilmente mejoraría la sensación general.

Influye que este momento haya llegado en medio de una liga insulsa, aburrida y mala. Los equipos dan un paso adelante y dos hacia a tras. Parece escrito que la Liga no la ganará el mejor, sino el menos malo. Agunos me dirán que defendieron mal, que atacaron sin cuidar su propia portería, pero homenajearon al fútbol y lograron nuevos aficionados que ya es bastante. Sé que me encuentro en una luna de miel, me temo que en breve escribiré sobre las penurias del fútbol, sobre el mal juego reinante, sobre los caprichos de Capello, o los de las mega estrellas... Pero hasta entonces déjenme disfrutar, aun recuerdo el partido. Me gusta el fútbol.

MICHEL: "SOY UN LOCO DE LA CANTERA"

Se podría haber tratado de un profesor de educación física, explicando a los padres lo magnífico de la educación del colegio al que entrarán sus hijos, contando sus excelencias, el respeto ganado por el centro año tras año por los ilustres estudiantes que pasaron por allí. Ilusionándoles con ser uno de ellos, pero logrando que los pies no despeguen del suelo, inculcando que la humildad es marca del colegio, y que el respeto a la tradición del colegio es lo más importante. Sin embargo no era un profesor, aunque puede que no distara mucho. Se trataba de José Miguel González, “Michel”, entrenador del Real Madrid Castilla, y al fin y a la postre, quien supervisa a todos esos aspirantes a jugar en el Real Madrid.

Docenas de cámaras, periodistas y aficionados esperaban a Michel en el Foro de la Fundación Ferrándiz. Por si fuera poco, Ramón Calderón, presidente del Real Madrid y Pedja Mijatovic, director deportivo, lo apoyaban desde la primera fila. Abrumado por la expectación no tarda en quitarse la presión, “sólo soy la imagen de una marca. No soy el más listo de la clase, simplemente el más listo eligiendo colaboradores”. Estos le observan satisfechos, sabiéndose copartícipes de esa alocución, en la que repasa desde Carlos Mandía, segundo entrenador, a la jefa de prensa, Alba Sáiz, pasando por Ricardo Gallego e Isidoro San José. “Estamos preparando un plan de futuro. Sí, un plan para los próximos cuatro años”, afirmó.

Michel se considera “un loco por la cantera y un fundamentalista en este aspecto”. Nada río arriba en un mundo dominado por el talonario, pero disfruta de su trabajo, “debo ser un romántico por creer en la cantera. Nuestro objetivo es que de 25 jugadores que forman la plantilla, ocho o diez sean de la cantera. Ya lo ven, a románticos no nos gana nadie, debemos ser los últimos”.

Da gusto escucharle, habla de ilusiones, de madridismo. La misma ilusión que le llevo al cargo, “cuando recibí la llamada de Pedja se me abrieron los ojos y el corazón”. Desde la llegada de su equipo técnico, la formación de los chavales ha subido una marcha, conscientes de las exigencias de un club como el Madrid. “Hemos adelantado el paso de más de 30 jugadores, subiéndolos de categoría. Nuestro estilo no es sacar pecho, pero nos sentimos muy orgullosos de ver en el primer equipo a De la Red, Torres, Javi García...”. Y continúa, “contamos con cerca de 200 chicos, y nos conformaríamos con que se nos escuche. La cantera suele ser como los jubilados en las elecciones generales, nadie les presta demasiada atención”. Por si había dudas, defendió la rentabilidad de la cantera, “cuesta unos 8 millones de euros. Me pregunto cuánto cuestan ahora jugadores como Torres o De la Red. Pero hay más: la aportación de la cantera también es compromiso, porque un club no es una empresa, también tiene que estar pendiente de los aspectos sentimentales”.

Sentimientos, compromiso. Sabe Michel de lo que habla. Con trece años ingresó en las categorías inferiores del Real Madrid, y con 19 debutó con el primer equipo para no abandonarlo hasta los 31. Sabe el escudo al que representa, conoce los sentimientos del madridismo y los valores que han llevado al club hasta donde está. Creció admirando los partidos de Vicente del Bosque, o Ramón Grosso, y posteriormente compartió vestuario con Manolo Sanchis o Ricardo Gallego, quien ahora es su colaborador. Habla de impregnar la vida de la cantera de madridismo, “queremos tomar iniciativas de tipo sentimental, como llenar de fotografías las instalaciones de Valdebebas, imágenes de futbolistas que salieron de la cantera y llegaron al Castilla y al Real Madrid. También queremos nominar los campos de Valdebebas con el nombre de jugadores formados en al cantera. El campo 7, nos gustaría que se llamara Grosso, el 4 Manolo Sanchis y otro con el Nombre de Del Bosque”.

Pero baja un escalón y sin dejar de un lado los sentimientos, habla de madridismo puro, de crear madridistas, “esto no es una ONG pero también hay una parte social, un cariño y una colaboración que no hay que descuidar. Hemos empezado a valorar en todos los sentidos la cantera”, afirmó, y con un tirón de orejas a los anteriores responsables continuó, “hay que recuperar aspectos sociales del Real Madrid, por ejemplo, en la relación con los clubes madrileños. Es importante llevarnos bien con todos, porque no queremos conflictos con nadie. Y tampoco olvido las pruebas a los niños, esas que hacemos cada domingo. Más socios no podemos hacer pero sí más aficionados. Y esos niños, los escojan o no, guardarán para siempre esa foto vestidos del Real Madrid”.

Michel fue objeto de esa foto hace años. Y han cambiado muchas cosas desde entonces. Él abandono el Madrid entre lágrimas, y preguntado por la marcha de Ronaldo no dudó, “antes los jugadores estábamos muy comprometidos con el club. No sé él...”. Poco antes aseguró sobre Etoo que “no lo ficharía. Ya tuvo la oportunidad de venir”. Y por supuesto fue preguntado sobre su posible llegada al banquillo del primer equipo. Michel se lo toma a broma, “hasta mi mujer me lo pregunta”, aunque quizá no lo sea tanto. Desea ese cargo, pero no a toda costa. “No está en mi plan de viaje entrenar al Real Madrid a mitad de temporada. No quiero ser entrenador por motivos de urgencia, sino por razón de confianza.

Y para terminar la reunión entre profesor y el padre a punto de inscribir a su hijo en ese colegio llamado Real Madrid, expuso un ejemplo reciente: “En diciembre se jugó un torneo en Orlando con los cadetes de segundo año. Nos dieron por todos los lados. La explicación es que ocho de los jugadores del equipo no viajaron porque sus notas eran alarmantes, No importó perder. El triunfo no está en Orlando sino en formar jugadores. Al final nadie se acuerda de cuantas veces han ganado los cadetes sino de cuantos llegaron al primer equipo”.

Así terminó la reunión. El niño ya quería entrar en ese colegio. A los padres los termino de convencer el profesor. Michel.

viernes, marzo 09, 2007

LA FUERZA DEL DESTINO



Una de mis citas preferidas es que “la música no tiene fecha de caducidad”. ¿ Por qué una canción iba a tener que morir cuando desaparece el artista?. Es una de sus virtudes, la música es eterna, y lo que es mejor, es contagiosa. El simple run run de un buen estribillo contagia a todos los presentes, independientemente de la época de la canción, el autor o su origen, de lo que deducimos que la música tampoco entiende de razas ni fronteras. La música une, si no, no se entendería qué hace un disco de un padre cincuentón en el cuarto de su hijo adolescente, más preocupado por su acné o de pasar las horas ante la videoconsola, que de pasar un rato en familia. Y todavía extrañaría menos si el disco fuera de, por ejemplo, Mecano.

Extrapolando eso a un teatro, sería la fotografía de cada noche en el Rialto, rebautizado como Movistar. Familias enteras, padres cincuentones acompañados de sus hijos, parejas, e incluso gente sola, que no es la primera vez que disfruta del musical “Hoy no me puedo levantar”. Un público muy heterogéneo, entregado desde el primer minuto hasta el último, o más incluso porque a la salida, las expresiones de satisfacción y el tarareo de las canciones parecía perseguirte de camino a casa. El entusiasmo generalizado se plasmaba después de cada canción, en la que el teatro, como si fuera una gigantesca cla, ovacionaba todos y cada uno de los temas. La mayor parte de sus grandes éxitos –para gustos los colores-, fueron haciéndose hueco, más o menos forzado, en el musical. “Quiero vivir en la Ciudad”, “Maquillaje”, la tristísima “Me cuesta tanto olvidarte”, “En tu fiesta me colé”, “El 7 de septiembre” o “Barco a Venus”, “Aire”, “Hijo de la luna”.”Mujer contra mujer”...

¿Y entre canción y canción? Un grupo de artistas, bailarines y músicos fantásticos, viajando a los años 80, desempolvando los años de La Movida, el Rockola, el Penta... Dos jóvenes (Mario y Colate) que viajan a Madrid buscando la fama en forma de música, y descubriendo, tras conseguirla, la otra cara de la fama: celos, drogas, las decepciones.... Un sin fin de emociones, desde la risa a la lagrima, y ente medias, ya les he dicho, el aplauso. Si hay que poner un pero, diríamos que no es musical para niños, en ocasiones el lenguaje y la representación, es vulgar y soez, pero es un problema ya solucionado con “En tu fiesta me colé”, la opción para los más pequeños de la casa.
Más de 180.000 personas han disfrutado del espectáculo en los casi dos años que lleva representándose. ¿Podría imaginarse Mecano esto? ¿O Nacho Cano cuando lo preparaba? Han pasado 25 años desde que Mecano comenzara a sonar en nuestros viejos cassettes, y como decía al principio, no parece tener fecha de caducidad. Es “La fuerza del destino”.