Tribuna preferente: apuntes desde la grada

Cada deporte, cada escenario o cada asiento en un estadio, pabellón o polideportivo deja sensaciones, ideas y garabatos en una servilleta. Aquí tienes esos apuntes de manera más ordenada, y con los que puedes estar de acuerdo o no, pero por lo menos espero que los disfrutes. Es lo bueno del deporte, hay sitio para todos...

viernes, abril 25, 2008

LOS CURRANTES DEL FÚTBOL

Cuando todos admirábamos el glamour de la Champions, exclamábamos con el penalti fallado por Cristiano Ronaldo, nos echábamos las manos a la cabeza por los 127 millones de euros que vale su libertad, (bendita su esclavitud por cierto), o amagábamos en cada regate de Leo Messi, un fútbol más modesto trataba de reivindicar su situación, trataba de recordar que el fútbol, para algunos, es un trabajo que por momentos les tiene con el agua al cuello.

Existe un fútbol alejado de las megaestrellas, de los contratos millonarios, de los coches y mansiones despampanantes y de los contratos de imagen. Al igual que el amigo que tuvo coche nada más cumplir los 18 años, los grandes contratos no pertenecen a todos, y todo el mundo conoce a quien le llevo en ese primer coche, pero también a quien pasó del abono joven al abono “rojo” sin más marchas que las que imprimía a su paso para no perder el autobús.

Los jugadores del Levante ejercerán su derecho a huelga. Muchos hablan de adulterar la competición, pero, ¿no está adulterada la motivación de un jugador cuando lleva dos años sin cobrar?, o ¿es posible jugar al 100% cuando días antes te han embargado la casa o has tenido que vender el coche? Han sido los directivos del Levante los que han adulterado la competición indirectamente desde que dejaron de pagar a los jugadores, y estos, en un acto que les honra, se han dejado hasta la última gota de sudor en cada partido, han logrado victorias importantes, y, al contrario de lo que pueda parecer, los encuentros contra el Levante no son tres puntos seguros. Son más factibles, pero hay que lucharlos como contra el Madrid.

Nadie trabajaría dos años sin cobrar, y en el caso de que aguantara cierto tiempo, difícil parece rendir del mismo modo que cuando uno recibe su salario. Llega un punto en que paras, das la vuelta al teclado, cortas la carretera o, en este caso, deja de correr el balón. Llegó el momento. Tras cumplir con sus obligaciones profesionales y olvidando sus derechos durante dos años, llegarán al extremo para reclamarlos. No tienen otra salida, ya pese a que algunos futbolistas sean estrellas, no debemos olvidar que otros muchos son trabajadores.