Tribuna preferente: apuntes desde la grada

Cada deporte, cada escenario o cada asiento en un estadio, pabellón o polideportivo deja sensaciones, ideas y garabatos en una servilleta. Aquí tienes esos apuntes de manera más ordenada, y con los que puedes estar de acuerdo o no, pero por lo menos espero que los disfrutes. Es lo bueno del deporte, hay sitio para todos...

martes, febrero 12, 2008

DI STÉFANO RECIBE EL QUIJOTE DE PLATA DE LA FUNDACIÓN FERRÁNDIZ

Tuve la oportunidad de entrevistar a Don Alfredo Di Stéfano hace un tiempo. Yo era un periodista novel al que le daban tamaña oportunidad, y preparé la entrevista como si del examen de fin de carrera se tratara. Como pueden imaginar, esos exámenes nunca se bordan sino que simplemente se hacen, se convierte en un día importante, pero que pasas sin pena ni gloria. Y lo mismo me pasó a mi con Don Alfredo, cumplí la entrevista, sin más. Creo que fue muy mejorable, a posteriori pensé en mil y una preguntas que no le había hecho, y me castigué por no lograr haber creado el ambiente ideal, en el que el mito blanco se encontrará relajado y amistoso. Pero al igual que del último examen de la carrera, guardo recuerdos muy claros: me sentí muy pequeño al lado de Di Stéfano, no olvidaré su fuerte carácter, del que apenas sabía esconderme en algunos momentos y me pareció imponente.

Todo esto venía porque Don Alfredo Di Stéfano recogió en la Fundación Ferrándiz, y de mano de su amigo Pedro, el Quijote de Plata, y yo tuve la oportunidad de disfrutar todo lo que no puede disfrutarlo en aquel último examen. Di Stéfano además de a un servidor, conquistó a un auditorio, lleno hasta la bandera.
Pero qué mejor para disfrutar de su fútbol que unas imágenes. Un video con sus mejores actuaciones ponía en preaviso a los ilusos, si es que los había, de quien se encontraba ante nosotros. Eso sí, tras el impactante video se encargó de desmitificarlo, “no vayan a creer que todo eran jugadas buenas, ¡también las había malas!". Así nos saco la primera de las innumerables sonrisas que nos robaría a lo largo de la mañana.

Ante las preguntas, Di Stéfano retrocedió mucho años, hasta que se cruzó con una pelota de fútbol, fue “un día que tuvimos problemas de luz en casa y el electricista resultó ser un amigo de la familia del que había sido portero de River. Le pedimos una prueba y me quedé. De un hobby hice una profesión y estoy contento que no veas, porque hice cantidad de amigos".

Así de natural y sencillo nos contó sus sueños infantiles, "cuando era chico pensaba: si algún día jugara en River... y lo hice y ganamos un título. Y luego pensaba: si algún día jugara con Argentina... y fuimos campeones suramericanos. Así hay que ir por la vida, chano-chano, que quiere decir piano-piano". Consejo para los chavales....

Y piano a piano llegó a Madrid, en donde el contraste con su Argentina natal era tremendo, “Argentina estaba 40 o 50 años por delante de España. Encontré una generación triste. Los taxis eran cuadrados y El Corte Inglés tenía una tiendita de 40 por 30. Pero eso sí, ya estaba en Madrid, donde sería un ídolo, un mito.

Comenzaron así las Ligas, y las Copas de Europa, el título madridista por excelencia. Eso sí, no se decanta por una, o quiere demasiado todas ellas. "La más importante fue cuando vencimos 3-2 al Milán. Y luego la primera. Y después la cuarta. Aunque también fue importante la de Mijatovic. Todas lo fueron”.
Pero Di Stéfano avanzó unos años más, casi medio siglo, y se refirió al equipo actual, y nunca mejor dicho, equipo. “El Madrid es colectivo, no es el individuo. Siempre he ido con esa idea, en River, en Millonarios y en el Madrid. Uno solo no puede hacer esto".

Se le nota contento e ilusionado con la marcha del club, aunque también es prudente, “no vamos a ganar siempre, porque los contrarios no son de palo. Pero ahora miramos para abajo y nos miran para arriba. Todos los madridistas vamos a hacer fuerza para no perder la ventaja". Ilusión que desaparece cuando escucha el nombre de Etoo "No quiero comentar nada, ni pronunciarme, porque recuerdo lo que dijo ese jugador un día" (Madrid, cabrón, saluda al campeón si no recuerdan”).

Mucho más claro sin embargo se muestra cuando le preguntan por dos de los actuales buques madridistas, “me preguntan por qué no tienen más galardones Casillas y Raúl, pero yo creo que tienen muchos: Ligas, Copas de Europa Y lo que les queda”. Tras lo que pidió un contrato de por vida para el capitán blanco: “Pues claro, para toda la vida, como yo".

Y Raúl salió de la cantera, de la fábrica como la llamaba La Saeta, quien analizó su situación actual. "Todos queremos que los chicos salgan adelante. Hay que tratar de educar a los jugadores en las características del club. Pero cuando sale alguno bueno no lo demos muy grandecito porque luego los chicos piensan que son unos fenómenos”. Y señaló a la Quinta del Buitre a quien él entrenó, “dicen que yo saqué a La Quinta, pero salió sola. Simplemente eran mejores que los que había. Cada jugador que sale de la cantera es una gloria para todos nosotros".

Para finalizar Don Alfredo Di Stéfano mostró su gratitud por el premio, “estoy muy agradecido por ese homenaje, no me lo merezco, pero como me lo dan yo lo acepto con gusto". Tras mi primer encuentro con La Saeta sólo puedo plagiarle esta última frase, “estoy muy agradecido por esta segunda oportunidad no me lo merezco, pero como me lo dan yo lo acepto con gusto".