CONFÍO, PODEMOS
Llegó el día. Tras quince días de concentración y dos partidos que han servido para insuflar ilusión y prudencia según el carácter de cada uno, empieza lo serio, la Eurocopa.Sensaciones raras me recorren en estos momentos. Las he sentido ya en otras ocasiones, cuando volvía a enamorarme, y recalco el volvía, antes de un examen importante o, volviendo al tema que nos ocupa, antes de una competición importante, ya sea Mundial o Eurocopa. Horas antes del partido mis sentimientos se resumen en emoción, ilusión, ganas, ambición, esta vez sí,
PODEMOS! Pero no tarda en aflorarme el desconcierto, las dudas, o los recuerdos pasados nada alentadores. En definitiva miedo a volver a pasarlo mal, a los desamores, a los suspensos, a caer en cuartos...Porque no nos equivoquemos, esto ya lo hemos vivido. Antes de cada gran campeonato creemos que este año sí, que la selección hará historia, que volverán con la copa, que los cuartos serán un mal recuerdo de tiempos peores y que la bandera de España ondeará en todos los balcones olvidando ideologías para animar a 23 héroes. Y luego, en la realidad, no había copa, tampoco nuevas páginas en los libros de historia y sólo banderas bien dobladas en los cajones.
Pasadas las tres primeras jornadas de esta Eurocopa no siento a España inferior a nadie
ni tampoco superior. La veo más pausada, lo que no sé si es bueno o malo. Viendo a Portugal, Alemania o el Holanda - Italia, me abruma su intensidad, la fuerza, el gol entre ceja y ceja. Era una osadía ojear el periódico, levantarte un momento para ir a la cocina, o incluso al servicio, algo te perdías. Viendo a España me da la sensación de que puedo hacerme la cena, leer la previa del partido en el periódico, o llamar a la novia para que no crea que cuando hay fútbol nada más existe.Echo de menos al Torres que brilla a la orilla de Mersey, al Cesc al que la grada del Emirates Stadium canta y se deprime si no está entre los once
gunners, e incluso echo de menos al Casillas del Madrid, quien parece más grande bajo los palos del Bernabeu que en la portería de la selección.Dicho todo esto, y tras este alegato de pesimismo, diré que confío. Confío porque uno a uno tenemos un equipazo. Confío porque algún día tiene que llegar, y por qué no éste. Confío porque si no, no hubiera sacado la bandera roja y gualda del cajón. Porque me gusta ilusionarme y creer en el amor aunque luego pueda doler. Y confío porque la suerte es muy importante y algún día tendrá que ponerse la camiseta de España.
¡¡PODEMOS!!

1 Comments:
ojala seas profeta y.... PODAMOS!
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