Tribuna preferente: apuntes desde la grada

Cada deporte, cada escenario o cada asiento en un estadio, pabellón o polideportivo deja sensaciones, ideas y garabatos en una servilleta. Aquí tienes esos apuntes de manera más ordenada, y con los que puedes estar de acuerdo o no, pero por lo menos espero que los disfrutes. Es lo bueno del deporte, hay sitio para todos...

martes, mayo 20, 2008

LUNES DE RESACA... FUTBOLÍSTICA: EL CUENTO SE ACABÓ

Se acabó lo que se daba. Las lágrimas asoman en los rostros de ciertas ciudades mientras que las sonrisas y la algarabía se extienden por otras. Hablamos, sobre todo, de Madrid, Santander y Zaragoza. Los primeros continúan con su celebración eterna, los segundos han logrado meterse en competición europea por primera vez en su historia y los maños, contra todo pronóstico, dejan la primera división.

Fiesta. Empezaremos por arriba. Los blancos celebraron su Liga. Si la desaparece tomando otra copa el Real Madrid debe estar fresco como una lechuga. O cantando el "paquito chocolatero" con alguna copa de más, futbolísticamente hablando. Tras conquistar el campeonato en Pamplona, no se ha cansado de celebrarlo. El agitar de las bufandas y las voces quebradas cantando “Campeones, campeones” han sido la tónica general de los últimos 15 días. La última fue después de que el Levante desbloqueara la huelga. Ahí llegó la fiesta, otra más. Qué difícil es volver a casa cuando la alegría se desborda y aun queda algún bar abierto. El Bernabéu disfrutó de la fiesta “oficial” por el título de Liga, y tuvo el guión soñado. Se puede decir que no hubo vencidos sino vencedores, e incluyo en este grupo al Levante. Sus dos goles premiados por la afición blanca con una sonora ovación fue la palmada en la espalda que, aunque no resuelve el problema económico, al menos sí el anímico. Goles, abrazos, sonrisas y fiesta. Fue el final feliz al cuento que ha sido esta Liga.

UEFA cántabra. En Santander también se puede utilizar el fin deseado en cualquier cuento futbolístico. “Fueron felices y… jugarán la UEFA”. Premio enorme para un club que no siempre ha vivido épocas soleadas como en la actualidad. Un equipo, que sin abusar de los extranjeros y utilizando la fórmula cántabra, a igualdad de condiciones rinden más los que sienten el escudo, han hecho un temporadón. A punto estuvieron de llegar a la final de la Copa del Rey y, aunque sufriendo, han logrado finalmente su clasificación para la UEFA. Parecía que la temporada se les hacía demasiado larga, que les faltaba el aliento en las últimas jornadas, pero un golpe de rabia, un último esfuerzo les metió en Europa. Lo merecen.

Suspenso. Lagrimas de tristeza en Zaragoza. Ya comentábamos jornadas atrás su difícil situación. Era el estudiante que no esperaba estar tan mal a final de curso y ya no tenía ni tiempo para estudiar ni el temple para sacar la chuleta sin temblores. Al final suspendió. Un equipo armado para llegar a Europa se ha ido desarmando a medida que iba bajando puestos en la tabla. Un ejemplo claro fue el segundo gol del Mallorca. Disparate defensivo en el que probablemente no fuera ni Cesar ni el defensa maño quienes perdieran el balón, sino los nervios. Zaragoza llora al ver a su equipo en Segunda División. A la afición le duele y ahora reniega de su equipo como una novia despechada. El amor viene y va, y ahora los jugadores deben volver a ilusionar a su afición. Costará, pero la Romareda volverá a levantar la pancarta con su “Zaragoza no se rinde”. Esperemos hablar en un año de lágrimas, pero de alegría, cuando hablemos de su vuelta a la primera división.

Y se acabó la Liga. Los contrastes entre el Madrid y el Barcelona han monopolizado una Liga en la que no ha habido un equipo que haya pasado desapercibido. El Villarreal aparece sin hacer ruido, se gusta y nos gusta. El Sevilla es una montaña rusa con sus subidas y bajadas, y los que parecían descendidos hace apenas 4 meses han luchado, incluso, por la UEFA. Ha habido equipos desarmados por sus entrenadores, como el Valencia, y otros por sus directivas como el Levante. Y para que hubiera de todo, los ha habido armados, y muy bien, desde los banquillos, Emery, Marcelino, Laudrup...
Deseoso estoy de que llegue la próxima temporada, pero hasta entonces el fútbol, como no podía ser de otra manera, no nos abandona. La Eurocopa está a la vuelta de la esquina.